De la marcal local, a la fuerza de un grupo

Del fabricante al diseñador.

Fue en Perpiñán en 1970 cuando el Sr. Mitjavila fundó la compañía con su nombre. Su actividad principal era el montaje e instalación de toldos para particulares. Muy rápidamente, al darse cuenta de las limitaciones de los productos existentes en el mercado, decidió diseñar sus propios sistemas. El año 1975 marcó un punto de inflexión con un nuevo establecimiento en Rivesaltes y la creación en 1977 de una fundición donde saldrán las primeras piezas de aluminio.

Hacia nuevos negocios.

Es el deseo de mejorar sus sistemas lo que motiva a Raymond Mitjavila a desarrollar nuevos negocios e integrarlos en el grupo a lo largo de los años. En 1986, se creó un taller de inyección de plástico y Zamak en el sitio de Rivesaltes. El uso de zamak (aleación de zinc, aluminio y magnesio) y plástico mejora la estética. En 1994, el grupo adquirió uno de sus mayores conocimientos en la creación de una planta de extrusión para perfiles de aluminio y tratamientos de superficie en el municipio de Pierrefitte – Nestalas en el Alto Pirineo. Esto permite que el grupo sea mucho más receptivo y controle el 80% de su producción.

En 1997, en la ciudad de Soulom, cerca de la planta de extrusión, se crea una fábrica de mecanizado y mecanización de piezas extruidas. Los últimas obtenidas en grandes series por el corte directo de los perfiles, que permiten crear sistemas más económicos.

En 2010, en el sitio de Villamalla en España, el grupo invierte en máquinas de moldeo por inyección robóticas. Esto permite la automatización de la producción en masa de piezas de aluminio. También en este caso, este proceso de fabricación permite al grupo lanzar productos de alto rendimiento que están bien posicionados en términos de relación precio / calidad.

En 2013 en Nogueira, se crea el tercer centro de mecanizado del grupo. Este centro de alta tecnología tiene como objetivo crear y mantener moldes de inyección para piezas de aluminio, zamak y plástico.

En 2018, la atención se ha centrado en el servicio con la creación en el Alto Pirineo de una empresa de logística para la gestión del grupo de camiones, pero también de fletes externos. Esta última apunta a mejorar el servicio de entrega directa a los clientes, pero también entre diferentes sitios de producción.

A la conquista de la Internacionalización.

Para desarrollarse en otros mercados, Raymond Mitjavila decidió en 1983 exportar su negocio de fundición a Villamalla (España) para conquistar el mercado español, que hasta ese momento era bastante difícil debido a los importantes derechos de aduana. En 1986, se fundó una fundición en Nogueira, Portugal, por las mismas razones.

La creación de plataformas logísticas en Llers (España) en 1996 y Pindelo en 1997 fortalece la posición del grupo en el mercado de protección solar del sur de Europa.

En 1984, para conquistar el mercado norteamericano, se creó Mitjavila Canadá en Granby, cerca de Montreal, y en 1994 Mitjavila Florida, cerca de Orlando.

Para satisfacer una creciente demanda en el Caribe, el grupo en 1994 montó Mitjavila Caribbean en Guadalupe. Tanto en Canadá como en Florida, la compañía puede satisfacer mejor la demanda de los clientes con productos específicos de la zona y plazos de entrega cortos.

Siempre en una lógica de implantación, Mitjavila Chile nace en 1999 en Santiago para servir en el mejor de los casos al mercado sudamericano.

Para reforzar su presencia en el sur de Europa y responder más rápidamente a la demanda local, se crean sucursales en España: en 1997 en Madrid, Sevilla en 2014 y Santander en 2015.

En 2019, el grupo Mitjavila inaugura 5000 m2 de fábrica en Nogueira. Esta planta apunta a consolidar los diferentes sitios de producción portugueses hasta ahora separados. Todas las transacciones se reúnen en un solo lugar, mejorando así las interacciones entre las líneas de producción.

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